El primer paso
¿Vas a abandonar tus planes de correr este fin de semana debido al pronóstico de tormenta? Piénsalo otra vez. Amenudo, la lluvia brinda las mejores condiciones para correr. Ofrece un alivio frente al calor y una forma segura de que las rutas más concurridas sean solo tuyas. Además, hay algo mágico en cómo la lluvia transforma los paisajes conocidos, haciéndolos lucir totalmente distintos. Con algunos conocimientos básicos y el equipo adecuado, esas salidas en días lluviosos pasarán a ser tus mejores historias.
Entiende el pronóstico
Para saber cómo correr con lluvia, primero tienes que conocer las condiciones meteorológicas. Si el día amanece húmedo y hay posibilidad de chubascos por la tarde, tu prioridad debe ser la ropa de trail running de secado rápido junto con una capa exterior impermeable. Si va a llover todo el día y habrá temperaturas cercanas a los cero grados, vístete como si fueras a correr en invierno: usa calzas respirables y una chaqueta de running totalmente impermeable. Si el día va a ser cálido y lluvioso, es posible que ni siquiera tengas que cambiar tu equipo habitual.
Lo más importante es que, aunque veas un cielo completamente despejado, consultes el tiempo antes de salir. Un día soleado podría transformarse en una carrera con tormenta hacia el final, así que lo mejor es llevar una capa impermeable contigo.
El día no comenzó con tormenta, sino con el cruce de un arroyo y unos saltos en Elbow Pass. La lluvia llegó horas después.
—Will Cadham, “Ultralight Foolishness”
Equípate: qué usar para correr bajo la lluvia
Si vas a correr con lluvia, es importante vestirte de forma adecuada, no solo pensando en las precipitaciones, sino también en la temperatura.
Chaqueta impermeable
Tu primera línea de defensa para no volver a casa chorreando es una tela exterior que te proteja del viento y la humedad, y que además permita evacuar el sudor. Hay distintas opciones según las condiciones climáticas. Si va a llover fuerte o durante un período prolongado, conviene elegir una chaqueta de trail running ligera e impermeable (de hombre y de mujer). Este tipo de tela exterior normalmente incorpora una membrana impermeable y respirable que ayuda a liberar el sudor, junto con un acabado repelente al agua (DWR) duradero que resiste la humedad leve y evita que el tejido se empape.
Si la lluvia será intermitente y de baja intensidad, lo más recomendable es un cortavientos resistente al agua (de hombre y de mujer). Este tipo de chaqueta solo cuenta con un acabado repelente al agua (DWR) duradero y no incorpora una membrana impermeable/respirable, por lo que prioriza la respirabilidad por sobre la impermeabilidad total. Es una opción ideal cuando no esperas empaparte, como en días de neblina, llovizna vespertina o algunos chubascos breves bajo el sol.
Independientemente de si eliges prendas impermeables o resistentes al agua, prioriza telas exteriores con acabado DWR sin PFAS añadidos intencionalmente. Y un consejo más: opta por una chaqueta con gorro para evitar que la lluvia te caiga directo en los ojos.
Cortaviento Hombre Houdini® Jacket
Un cortavientos ultraligero y resistente al agua, ideal para días de clima variable.
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Ver productoPantalones de running impermeables
La mayoría de las veces que corras con lluvia (por ejemplo, una mañana lluviosa antes de ir a trabajar o una tirada larga en un sábado húmedo), no necesitarás un pantalón impermeable. Si es un día cálido y lluvioso, opta por shorts. Si hace frío y llueve, prefiere calzas. La excepción son las salidas fuera de casa de varios días, en terrenos difíciles y clima frío, con pronóstico de lluvia persistente, cuando exista la posibilidad de que no puedas ponerte ropa seca al final del día.
Capas interiores de secado rápido
Ni la mejor chaqueta impermeable del mundo para trail running te servirá de nada si las capas interiores que llevas atrapan el sudor y mantienen la humedad en el interior. Busca poleras técnicas, de manga corta o larga, confeccionadas en tejidos sintéticos o con lana merino, que absorban el sudor y se sequen rápido. Así mantendrán la humedad alejada de la piel y permitirán que la membrana respirable de la tela exterior haga su trabajo de forma eficaz. No olvides que los petos deportivos también cumplen un papel clave en el control del sudor, ya que son la capa que va más cerca de la piel.
Calcetines de secado rápido
Cuando llueve a mares, hay poca esperanza de mantener los pies secos. En este caso, lo mejor es elegir calcetines que se sequen rápido. Olvídate del algodón y considera mezclas sintéticas o lana merino. Estos materiales reducen la posibilidad de rozaduras cuando están mojados y se secan mucho más rápido, algo clave si vas a estar varias horas a la intemperie con tiempo inestable. Si sube la temperatura y tus pies siguen mojados, es la combinación perfecta para que aparezcan ampollas.
Todo estaba empapado: el aire, el suelo y, al poco rato, también nuestros calcetines y la ropa.
—Eric Noll, “The 150-Mile Test”
Zapatillas con suela gruesa
Olvídate de las zapatillas impermeables y opta por un modelo que respire bien y drene el agua. Las zapatillas impermeables no van a impedir que el agua baje por tus piernas y termine empapando los calcetines, pero sí van a atrapar el sudor y la humedad, dificultando que se evaporen. Además, elige zapatillas con suela gruesa, ya que es probable que tengas que correr sobre terreno blando y embarrado. Los surcos profundos que hay entre los tacos impedirán que el barro se quede pegado a la parte inferior de la zapatilla.
Chaleco de running con bolsillos para capas
Una capa impermeable solo sirve si la llevas contigo, y cargar capas extra es mucho más fácil cuando puedes llevar ese peso en la espalda. Los chalecos de running son una forma cómoda y práctica de transportar equipo adicional, para que siempre tengas lo que necesitas a mano. Eso sí, si solo vas a correr unos pocos kilómetros, probablemente no haga falta usar uno.
Ropa seca para cambiarte
Incluso si llevas una chaqueta impermeable, sabes que cuando haces trail running bajo la lluvia, te vas a mojar. Mientras estás corriendo, no importa tanto, pero cuando paras la cosa cambia. En cuanto te detienes, el cuerpo empieza a enfriarse. En el mejor de los casos, es incómodo; en el peor, puede ser el origen de una hipotermia. A menos que corras muy cerca de casa, deja preparada una muda de ropa seca para cambiarte al final (y no olvides un peto deportivo seco).
Normas para caminos mojados
Es completamente seguro correr con lluvia, siempre y cuando sigas algunas normas básicas en los senderos estrechos. Primero: si oyes un trueno o ves un relámpago, baja hasta que estés por debajo de la línea de árboles. Si tienes pensado correr por zonas altas, consulta el tiempo antes de salir e intenta llegar temprano a la cumbre, ya que las tormentas suelen producirse por la tarde. Segundo: corre por el barro, no alrededor de él. Intentar esquivarlo casi siempre implica correr por el borde del sendero o salirte completamente del camino. Un par de pasos por el borde apenas generan impacto, pero cuando cientos de personas hacen lo mismo, el sendero se ensancha con el tiempo y puede incluso bifurcarse o erosionarse.
La última milla
No hay motivo para temerle a las salidas con lluvia. De hecho, pueden convertirse en algo que esperes con ansias. Con las capas adecuadas, nociones básicas de seguridad y un pequeño cambio de actitud, un día de lluvia puede pasar de ser una excusa para quedarse en casa a una razón para disfrutar aún más tiempo afuera.
Perfil de autor
Ariella Carpenter
Ariella es escritora y editora en Patagonia. Sus artículos se han publicado en Outside, Trail Runner, Rock and Ice y SELF.